SLEEP’N Atocha: sostenibilidad operativa en un hotel urbano

El proyecto, asesorado por ZEROCEM, aplica criterios BREEAM ES En Uso para evaluar el desempeño del edificio y su gestión operativa.

La sostenibilidad en el sector hotelero no siempre empieza con una obra nueva ni con una gran intervención. En muchos casos, el verdadero reto está en mejorar edificios que ya están funcionando: hoteles con actividad diaria, personas usuarias, consumos constantes, rutinas de mantenimiento y decisiones operativas que se repiten cada día.

Ese es el caso de SLEEP’N Atocha, un hotel urbano situado en Madrid que ha abordado la evaluación de su edificio bajo el esquema BREEAM ES En Uso Internacional V6.

A diferencia de otros esquemas centrados en el diseño o la construcción, BREEAM En Uso permite analizar cómo se comporta un edificio existente y cómo se gestiona durante su operación. En un hotel, esta lectura resulta especialmente útil: el desempeño ambiental no depende solo de las instalaciones, sino también de la forma en que se mide, se mantiene, se comunica y se mejora el edificio en el tiempo.

ZEROCEM participa en el proyecto como asesor BREEAM ES, acompañando la evaluación de criterios ambientales aplicados a un hotel existente en funcionamiento.

Un hotel existente con margen para seguir mejorando

SLEEP’N Atocha no se plantea desde una lógica de proyecto terminado, sino desde una idea de mejora continua.

La certificación permite ordenar información que en un hotel puede estar repartida entre muchas áreas: consumos, mantenimiento, compras, residuos, confort interior, movilidad, comunicación con el equipo y gestión ambiental.

Este enfoque es especialmente relevante en alojamientos urbanos, donde la sostenibilidad no se resuelve con una única decisión técnica. Requiere procedimientos claros, datos útiles y capacidad para ajustar la operación del edificio a lo largo del tiempo.

Energía: eficiencia, control y seguimiento

El hotel incorpora medidas orientadas a reducir y controlar el consumo energético del edificio.

Entre ellas se incluyen iluminación eficiente mediante tecnología LED, sistemas de control, equipos de menor consumo y seguimiento de la energía utilizada. La ficha recoge también la realización de análisis técnicos vinculados al comportamiento energético del inmueble y la existencia de objetivos de mejora.

En un hotel urbano, la energía es una variable especialmente sensible. La ocupación, los horarios, la climatización, los servicios comunes y los hábitos de uso pueden modificar el comportamiento del edificio. Por eso, medir no es solo registrar datos: es disponer de una base para interpretar cómo funciona el hotel y qué decisiones pueden mejorar su desempeño.

Agua: eficiencia y mantenimiento como parte de la estrategia

La gestión del agua es otro de los puntos clave en un alojamiento hotelero.

SLEEP’N Atocha incorpora medidas de eficiencia hídrica en aparatos sanitarios y equipos, además de sistemas de monitorización que permiten realizar seguimiento del consumo del edificio.

La ficha recoge también una estrategia específica relativa al agua, con criterios de reemplazo de aparatos sanitarios y grifería, así como buenas prácticas de mantenimiento para asegurar la continuidad de las medidas implantadas.

En un hotel, la eficiencia hídrica no depende solo de instalar dispositivos eficientes. También requiere mantenimiento, control y capacidad de respuesta cuando el uso real del edificio muestra desviaciones.

Confort interior y experiencia de uso

La sostenibilidad de un hotel no puede medirse únicamente por sus consumos. También debe tener en cuenta las condiciones que ofrece a quienes lo habitan, trabajan en él o lo utilizan temporalmente.

El proyecto incorpora medidas vinculadas al confort visual, la iluminación natural, el control de temperatura, la ventilación y la disponibilidad de espacios adecuados de descanso.

El hotel dispone de sistemas que permiten ajustar condiciones interiores en espacios ocupados, así como procedimientos de seguimiento del confort térmico y recogida de feedback.

Esta parte es importante porque conecta la gestión ambiental con la calidad de uso. Un hotel más eficiente debe ser también un edificio cómodo, saludable y bien gestionado.

Compras, materiales y residuos en la operación diaria

En edificios hoteleros existentes, muchas decisiones ambientales no se producen en una gran obra, sino en la actividad diaria: qué se compra, cómo se mantiene, qué se sustituye, cómo se renueva y cómo se gestionan los residuos.

SLEEP’N Atocha dispone de un plan de aprovisionamiento con criterios de compra responsable para mantenimiento, reparación, sustitución, renovación, consumibles, equipos y trabajos realizados por contratistas en el edificio.

La ficha también recoge medidas de seguimiento de residuos y promoción de la reducción, reutilización y reciclaje mediante un plan de gestión medioambiental con objetivos definidos.

Este enfoque resulta especialmente útil en hoteles, donde la gestión de consumibles, reposiciones, residuos y mantenimiento puede tener un peso importante en el impacto global del edificio.

Gestión ambiental accesible

El proyecto incorpora políticas y procedimientos de mantenimiento, así como un plan de gestión medioambiental desarrollado e implementado.

Este plan establece objetivos de mejora en energía, agua y residuos, e incorpora aspectos vinculados a resiliencia y riesgos climáticos. La ficha recoge también la existencia de una guía de usuario con información relevante y comprensible.

En un hotel, la sostenibilidad no depende solo de las personas responsables de la gestión técnica. También necesita comunicación interna, criterios compartidos y herramientas que faciliten un uso más consciente del edificio.

Por eso, la existencia de procedimientos, guías, reuniones y canales de comunicación forma parte de una gestión ambiental más madura.

Un hotel integrado en la ciudad

La ubicación urbana de SLEEP’N Atocha también forma parte de su lectura ambiental.

El hotel dispone de proximidad a distintos modos de transporte público y a una amplia variedad de servicios cercanos. Además, cuenta con instalaciones orientadas a facilitar el uso de la bicicleta.

En alojamientos urbanos, la movilidad es una pieza relevante. La posibilidad de acceder al hotel sin depender del vehículo privado reduce impactos asociados al desplazamiento y refuerza la integración del edificio en su entorno.

Una forma más precisa de avanzar en hoteles existentes

SLEEP’N Atocha muestra una línea de trabajo especialmente útil para el sector hotelero: evaluar edificios que ya están en uso para conocer mejor su comportamiento y orientar su mejora.

El proyecto combina eficiencia energética, seguimiento de consumos, gestión del agua, confort interior, aprovisionamiento responsable, gestión de residuos, mantenimiento, comunicación interna y accesibilidad urbana.

Para ZEROCEM, este tipo de proyectos refuerzan una forma de trabajo basada en certificaciones reconocidas, análisis técnico y mejora continua.

En un hotel existente, avanzar no siempre significa empezar de cero. A menudo significa medir mejor, gestionar con más criterio y convertir la operación diaria en una herramienta real de mejora.