LEED Platinum para la Sede Almería de Grupo Gransolar: sostenibilidad medida en funcionamiento real

El edificio obtiene 80 puntos sobre 100 bajo el sistema LEED v4.1 O+M: Existing Buildings.

Una certificación ambiental en fase de operación tiene una lectura muy concreta: no analiza solo cómo se proyectó un edificio, sino cómo funciona cuando ya está en uso.

Ese es el caso de la Sede Almería de Grupo Gransolar, que ha obtenido la certificación LEED Platinum bajo el sistema LEED v4.1 O+M: Existing Buildings, con una puntuación final de 80 puntos sobre 100.

La evaluación toma como referencia un periodo completo de funcionamiento, comprendido entre el 1 de febrero de 2024 y el 31 de enero de 2025. Este enfoque permite revisar el comportamiento del edificio a partir de datos, políticas, registros y evidencias vinculadas a su operación diaria.

Qué hace diferente a una certificación O+M

LEED O+M está pensado para edificios existentes. Su foco no está en la obra nueva, sino en la operación y el mantenimiento.

Esto cambia la forma de entender la certificación. No se trata únicamente de justificar soluciones constructivas o decisiones de diseño, sino de demostrar cómo se comporta el edificio durante su actividad normal.

En este tipo de evaluación entran cuestiones como consumos energéticos, consumo de agua, movilidad, residuos, compras, mantenimiento, limpieza, calidad ambiental interior y gestión técnica del inmueble.

La clave está en la evidencia: medir, documentar y presentar información coherente sobre el funcionamiento real del edificio.

80 puntos: un resultado en el umbral Platinum

La Sede Almería alcanza 80 puntos, el umbral que permite acceder al nivel LEED Platinum.

El resultado se apoya especialmente en varias categorías con peso directo en la operación del edificio.

En Energía y Atmósfera, el proyecto obtiene 30 de 35 puntos, una puntuación relevante por el impacto que tiene la energía en cualquier edificio en uso.

En Eficiencia del Agua, alcanza 12 de 15 puntos, reflejando la importancia de medir y controlar también un recurso que muchas veces queda en segundo plano frente al consumo energético.

En Materiales y Recursos, obtiene 9 de 9 puntos. Esta categoría es especialmente interesante porque conecta la certificación con la gestión: compras, mantenimiento, renovaciones y residuos.

En Calidad Ambiental Interior, suma 16 de 22 puntos, incorporando aspectos relacionados con calidad del aire, limpieza, control del humo ambiental del tabaco y gestión integrada de plagas.

En Localización y Transporte, alcanza 11 de 14 puntos, integrando la movilidad asociada al edificio dentro de la evaluación ambiental.

La parte menos visible de un edificio también cuenta

Uno de los aspectos más útiles de una certificación como LEED O+M es que obliga a mirar el edificio desde dentro: no solo sus instalaciones, sino también sus procedimientos.

Un edificio en uso necesita políticas de mantenimiento, registros de consumo, criterios de compra, seguimiento de residuos, control de limpieza, mediciones ambientales y documentación técnica consistente.

Son cuestiones menos visibles que una fachada, una reforma o una instalación nueva, pero tienen un peso real en el desempeño ambiental del inmueble.

En edificios existentes, gran parte de la mejora no depende de empezar de cero, sino de ordenar mejor lo que ya ocurre: medir con precisión, revisar desviaciones, mantener evidencias y consolidar hábitos de gestión.

Una certificación útil para oficinas existentes

El caso de la Sede Almería de Grupo Gransolar es relevante para el mercado de oficinas porque muestra una vía de trabajo aplicable a edificios que ya están funcionando.

Muchas sedes corporativas no necesitan únicamente proyectos de diseño o reforma. También necesitan conocer con claridad cómo se comportan sus espacios actuales: cuánto consumen, cómo se mantienen, qué políticas aplican y qué margen de mejora tienen.

LEED O+M permite estructurar esa revisión con una metodología reconocida y comparable.

No convierte la sostenibilidad en un mensaje, sino en una evaluación: qué datos existen, qué políticas están implantadas, qué resultados se obtienen y qué aspectos pueden reforzarse en el futuro.

Del edificio certificado al edificio gestionado

La certificación LEED Platinum de la Sede Almería de Grupo Gransolar pone el foco en una idea importante: el desempeño ambiental de una oficina no se define solo en el momento de su diseño.

También se construye en la operación diaria.

Cada lectura de consumo, cada política de compras, cada procedimiento de mantenimiento, cada registro de residuos y cada medición de calidad ambiental interior forman parte del comportamiento real del edificio.

Para ZEROCEM, este tipo de proyectos refuerza una línea de trabajo basada en evaluación técnica, certificaciones reconocidas y datos verificables.

La sostenibilidad de una oficina existente no se demuestra con una declaración general. Se demuestra con funcionamiento, seguimiento y evidencia.



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